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Introducción

El contrato de arriendo es uno de los más comunes contratos civiles, tanto por su trascendencia socioeconómica, como por la simpleza que uno supone de ésta formalidad.

Sin embargo, es muy relevante exponer todos los aspectos relacionados con este contrato, desde las consideraciones previas, hasta las consecuencias de un eventual juicio de arrendamiento, para que el día de mañana te toque formalizar y te conviertas en arrendador o arrendatario, o cuando surjan problemas con tu actual arrendador o arrendatario, sepas cómo proceder ante cualquier dificultad.

A continuación revisa todo sobre el juicio de arriendo, la ley, sus etapas, plazos, costos y más:

1. Consideraciones para elegir a un arrendatario o un arrendador

El arriendo es casi tan antiguo como el trueque, ya que básicamente es un préstamo contra el pago de una suma determinada de dinero. Pero más allá de lo común y de lo fácil que puede resultar arrendar, ya sea en calidad de arrendador o arrendatario, como en todas las relaciones sociales, y más aún en las jurídicas, siempre se pueden generar dificultades de toda orden como, por ejemplo, que el bien arrendado sufra algún daño, que el arrendatario se atrase con el pago de las rentas, que el arrendador suba el monto de la renta intempestivamente, etc.

 

Partiendo desde la idea que se ha expuesto en el punto anterior, queda de manifiesto que antes de llegar a un acuerdo con tu futuro arrendatario o arrendador, debes tener en cuenta varias cuestiones que al momento de la ejecución del contrato podrían significar una serie de problemas. Clasificaremos estas consideraciones en dos puntos.

1.1. Consideraciones financieras

Desde el punto de vista económico, siempre debemos tener la seguridad de que nuestro futuro arrendatario tenga los medios necesarios para responder de las rentas que se fijen, sea que éstas se cobren mes a mes, o una o dos veces al año, es por esto por lo que un primer ítem a considerar es aquel que dice relación con los ingresos que percibe nuestro arrendatario, ¿tiene un trabajo estable?, ¿trabaja como independiente o dependiente?, ¿su trabajo es variable por temporadas?, ¿Cuál es su sueldo aproximado?, por ejemplo, si la renta de arrendamiento pactada supone que para que el arrendatario la pueda pagar, tenga que sacrificar un gran porcentaje de sus ingresos, este arrendatario no nos convendrá, puesto que ante cualquier eventualidad económica que se le presente es altamente probable que este nos deje de pagar. También existen otros parámetros económicos a considerar como lo es el registro de DICOM de nuestro nuevo arrendatario, ya que este nos da un antecedente de la historia crediticia y el comportamiento que éste tiene ante sus obligaciones. Pero a pesar de lo que se ha dicho, siempre hay que considerar que hay datos a los cuales es muy difícil acceder respecto a quien contrata con nosotros, como, por ejemplo, el comportamiento con sus anteriores arrendadores (siempre que los haya tenido), el estilo de vida, las costumbres, entre otras consideraciones con las cuales siempre deberemos lidiar de algún modo.

1.2. Consideraciones de la propiedad

Ahora, si nosotros somos futuros arrendatarios, también debemos tener en cuenta ciertas consideraciones a la hora de buscar nuestra próximo arrendamiento, pero a diferencia de lo que ocurría con el arrendador en esta oportunidad prácticamente todas la totalidad de las consideraciones tendrán relación con el inmueble arrendado, y especialmente a si quien nos arrienda es efectivamente dueño del mismo, lo anterior puesto que es una situación bastante común que un tercero nos arriende una casa que en los registros de propiedad no es suya, y respecto a este punto habrá que hacer un paréntesis ya que hay que tomar resguardos.

 

Validez de los contratos de arrendamiento de inmuebles que no son propiedad del arrendador:

De acuerdo con lo dispuesto por el artículo 1916 inciso 2° del Código Civil “Puede arrendarse aun la cosa ajena…”, pero habrá que hacer una precisión, el arrendamiento de cosas ajenas en nuestro ordenamiento jurídico civil, es tan válido como el arrendamiento de una cosa propia, pero la diferencia es que al no ser el dueño de lo que se arrienda, el verdadero dueño en cualquier momento podría solicitar la restitución de su propiedad, ya que el contrato celebrado entre el arrendador (que no es dueño), y el arrendatario, le es "inoponible", es decir, no produce efectos jurídicos respecto de él, a menos que éste consienta en ello.

 

Lo que se expuso anteriormente es una de las grandes razones por las cuales debemos tener a la vista si el arrendador es dueño del inmueble, pero también y aun cuando nuestro futuro arrendador nos entregue una copia de su título de propiedad, hay que observar otras circunstancias respecto al inmueble, y con esto nos referimos, a que el mismo no esté sujeto a una hipoteca y que no este embargado, ya que en estos dos casos nuestro contrato de arriendo se encontrara en una precaria situación, puesto que ante el eventual remate de la propiedad el contrato se dará por terminado y tendremos que hacer abandono de la vivienda.

 

Por último, debemos señalar que siempre será de suma relevancia, tanto para el arrendador como para el arrendatario, constatar el estado del inmueble al momento en que se haga la entrega de este al arrendatario, puesto que este, cuando tenga que restituirlo tendrá que hacerlo en idénticas condiciones a las cuales les fue entregado.

2. El contrato de arriendo

De acuerdo a lo que dispone el artículo 1915 del Código Civil “el arrendamiento es un contrato en que las dos partes se obligan recíprocamente, la una a conceder el goce de una cosa, o a ejecutar una obra o prestar un servicio, y la otra a pagar por este goce, obra o servicio un precio determinado”, es decir, y desglosando brevemente la definición legal, tenemos a dos partes que contraen una serie de obligaciones cada una en beneficio de la otra, una parte le entrega el goce de una cosa a la otra, que por este goce paga un precio determinado, de  esto también podemos decir que el contrato de arriendo no necesariamente tiene que constar por escrito (aunque en Misabogados.com lo recomendemos siempre) , ya que el contrato de arrendamiento es de aquellos que se perfecciona con el solo acuerdo de las partes.

 

Los contratos consensuales: como se dijo anteriormente, el contrato de arrendamiento es uno de aquellos que el Código Civil define como consensuales, es decir, que para que el contrato nazca a la vida jurídica sólo es necesario el acuerdo de las partes, por más que este no cuente por escrito, por esto es tan importante que quede claro que si usted arrendó su propiedad solamente de palabra, el contrato de arrendamiento existe y por tanto  todas las leyes que lo rigen , son plenamente aplicables a él.

2.1. ¿Por qué redactar un contrato de arriendo?

Como se dijo en el párrafo anterior el contrato de arrendamiento es perfectamente válido, produciendo todos sus efectos con un mero acuerdo de palabra, pero siempre se recomienda ponerlo por escrito, puesto que esto nos servirá para esclarecer las controversias que se generen en torno al mismo, tanto así que se puede decir que teniendo un contrato de arrendamiento por escrito, en un eventual juicio de arrendamiento nuestras posibilidades de obtener una sentencia favorable suben considerablemente.

 

Ahora, siguiendo con la línea de la escrituración de los contratos de arriendo, debemos señalar que esta se puede llevar a cabo de tres formas distintas:

  1. Por escritura privada.
  2. Por escritura privada con firmas autorizadas ante notario.
  3. Por escritura pública.

 

La escritura privada, es un documento que puede ser redactado por cualquier persona, y cuyo único requisito es que esté firmado por ambos contratantes, la escritura privada con firma autorizada ante notario, es básicamente una escritura privada, en la cual un ministro de fe pública ha tenido por auténticas las firmas puestas en él, y por último la escritura pública, es aquella que se otorga ante notario, y que dota al contrato de un valor probatorio superior en comparación con las otras dos formas de escrituración.

 

Lo que se debe tener en cuenta para decidir por qué clase de documento vamos a suscribir nuestro contrato de arrendamiento es primeramente el valor probatorio que  éste tendrá en juicio, y en segundo lugar el costo que tiene la suscripción del documento, así el que tiene un mayor peso probatorio en juicio será el otorgado en escritura pública, pero a su vez también es el que tiene un mayor costo, luego en cuanto al valor probatorio vendría el instrumento privado con firmas autorizadas ante notario, que también tiene un importante valor probatorio en juicio, aunque inferior a la escritura pública, y que en cuanto a los costos, también es más barato que el otorgado por escritura pública, y por último en cuanto al arrendamiento por escritura privada, se debe decir, que el valor probatorio de este no le permite valerse por sí mismo para probar las circunstancias del contrato, y debe ser reafirmado en juicio, con otras pruebas, como por ejemplo la testimonial.

 

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2.2. Obligaciones del arrendador

Pudimos apreciar que, al momento de analizar la definición del contrato de arriendo, este genera obligaciones tanto para arrendador como para el arrendatario, obligaciones que por cierto difieren mucho dependiendo de la parte, es así como para el arrendador existen 3 obligaciones:

  1. Entregar el bien arrendado.
  2. Mantener la cosa arrendada en estado de servir para el fin para el cual ha sido arrendado.
  3. Librar al arrendatario de cualquier turbación que pueda tener en el goce de la cosa arrendada.

 

En cuanto a la entrega, esta es la obligación principal del arrendador, ya que, estamos hablando de un requisito de existencia del mismo contrato, la entrega. Respecto a la mantención del inmueble, esto comprende todas aquellas reparaciones, mayores, es decir, las que no se generan por el normal uso del inmueble, ya que de estas responde el arrendatario y por último también el arrendador está obligado a amparar a su arrendatario, frente a terceros que pretendan derechos sobre el bien arrendado, lo que incluso comprende la comparecencia en juicio para evitar estar turbaciones.

2.3. Obligaciones del arrendatario

El arrendatario a su vez también tiene obligaciones, las cuales comprenden en primer lugar, y como obligación principal el pago de la renta pactada por el goce de la cosa arrendada, pero sin duda tiene otras cuantas, las cuales pasamos a enumerar:

  1. Obligación de pagar la renta.
  2. Emplear en la conservación de la cosa el cuidado de un buen padre de familia.
  3. Realizar las reparaciones locativas, es decir, aquellas que se producen con ocasión del normal goce del bien arrendado.
  4. Responde por los daños que puedan provocar sus familiares y/o huéspedes.
  5. Restituir la cosa una vez finalizado el contrato.

2.4. Causales de término del contrato de arriendo

El contrato de arriendo terminara por los siguientes motivos:

  1. El cumplimiento del plazo pactado.
  2. Por medio del desahucio de una de las partes.
  3. Por sentencia judicial.

 

Mucho no se puede decir respecto a la llegada del plazo, pero para efectos de ejemplificar, si el contrato de arriendo se pactó por un plazo de un año, cumpliéndose dicho término, el contrato habrá terminado, esto es sin perjuicio de la renovación a la que alude el artículo 1956 inciso 3° del Código Civil.

 

Por otra parte, tanto arrendador como arrendatario pueden poner término anticipado al contrato a través de un acto denominado desahucio, que consiste en la comunicación que le hace el arrendador al arrendatario de que desea ponerle término al contrato, otorgándole un plazo que parte desde los dos meses y que no se extiende más allá de seis, para que el arrendatario haga abandono del inmueble. Por último el contrato de arriendo también puede terminar cuando así lo determine un Tribunal en lo Civil, por medio de Sentencia definitiva ejecutoriada.

 

Como curiosidad y contrario a lo que se cree, la muerte del arrendatario no extingue el contrato, por lo que sus herederos deberán ser los que sigan pagando las rentas

 

Por último, hay que señalar que a pesar de que existen las causales de término que aquí se han expuesto, las partes son totalmente libres para determinar otras causas por las cuales el contrato podría terminar.

2.5. El mes de garantía

Normalmente en los contratos de arriendo se acostumbra a incluir una cláusula, que la ley no ha contemplado, pero que es de uso generalizado, esto es, el denominado mes de garantía, el cual tiene por finalidad ofrecer una seguridad al arrendador, en primer lugar, respecto a la fiabilidad de su nuevo arrendatario, así como también sirve para cubrir los gastos que se puedan generar, en caso de que al momento de recuperar el inmueble de manos del arrendatario, haya que efectuar reparaciones para dejarlo en estado de ser usado o arrendado nuevamente, es por esto, que este pago que normalmente es equivalente a un mes de renta, en el caso de que el inmueble sea entregado en condiciones similares a las cuales se encontraba al momento en que se celebró el contrato, libre de todo ocupante y con sus cuentas de servicios básicos al día, el dinero que ha pagado el arrendatario por concepto de mes de garantía le debe ser devuelto. Ahora si, por el contrario, se deben servicios básicos, o se han producido deterioros que es necesario reparar, o se debe incurrir en cualquier gasto necesario para poder hacer correcto uso de la vivienda, este mes de garantía quedará en manos del arrendador.

2.6. Errores clásicos en los contratos de arriendo

Primeramente se debe tener en cuenta que los errores que se producen respecto al contrato en análisis, se pueden dar en la escrituración misma del contrato, o bien en la ejecución de este, es así como son errores comunes respecto a la escrituración, no dejar por escrito el contrato, no estipular la forma precisa en que se deben hacer los pagos, el reajuste de las rentas, no individualización de los bienes que guarnecen el inmueble al momento de ser entregado, no señalar el estado en que se encuentra el inmueble al momento de la entrega, entre otros, y los errores más comunes en la ejecución misma del contrato son el no otorgar recibos de los pagos de las rentas pagadas por parte del arrendatario, no guardar las boletas de servicios básicos que ha pagado, así como también las boletas que den cuenta de las reparaciones en que ha incurrido el arrendatario respecto al inmueble, no cumplir con los requisitos necesarios para proceder al desahucio, etc.

3. ¿Qué pasa cuando el arrendatario no nos paga las rentas?

Que un arrendatario no nos pague la renta uno o más meses, es una situación para la cual debemos estar preparados, y saber qué hacer ante estos incumplimientos. Primeramente debemos tener claro qué es lo que queremos conseguir como arrendadores, que nos paguen las rentas que nos adeudan, o bien recuperar nuestro bien raíz con el objeto de volver a arrendarlo o darle el uso que estimemos conveniente, y respecto a este punto hay que dejar en claro que lograr que un arrendatario que ya nos está adeudando varios meses de renta, nos pague estas es sumamente difícil, ya sea judicial o extra judicialmente, por lo que, en estos casos siempre será recomendable enfocarse en la recuperación de la vivienda arrendada, puesto que de esta manera podremos optar a arrendarla nuevamente o venderla, cosa que mientras el inmueble se mantiene ocupado, no podremos lograr.

3.1. Instancia prejudicial

Antes de llegar a la instancia judicial, de la cual se hablará más adelante es importante, comentar los pasos previos a una posible demanda. Siempre es recomendable solucionar estos conflictos antes de llegar a tribunales a través de acuerdos, los cuales siempre será conveniente documentar, pero si los intentos de acuerdo fracasan por cualquier motivo, habrá que tener en cuenta algunas cosas antes de optar por la vía judicial.

 

Aviso de término de contrato:

Una vez un arrendatario deja de cumplir con el pago de a lo menos una renta, el arrendador se encontrará facultado para en primer lugar dar aviso de que desea ponerle término anticipado al contrato, debido a los incumplimientos del arrendatario, este aviso, del que hablamos antes y que tiene por nombre desahucio, una vez efectuado dará al notificado un plazo de 2 meses para hacer abandono del inmueble, plazo que aumentará un mes por cada año completo de arriendo, pero nunca podrá superar los 6 meses.

 

Ahora, la forma de dar este aviso puede ser por notificación judicial, por medio de un notario, e incluso por una simple carta certificada, pero para el uso de esta última opción será necesario que se acuerde de esta forma en el contrato.

 

Finalmente se debe hacer presente al lector que el aviso del cual hemos hablado en los párrafos anteriores no es un requisito indispensable para poder demandar el término de contrato en la instancia judicial.

3.2. Qué cosas no podemos hacer para obtener el pago de las rentas, o para instar al abandono del inmueble

De suma importancia es considerar que hay ciertas actitudes que no podemos adoptar frente al incumplimiento, y estas dicen relación fundamentalmente con el uso de la violencia, así, por ejemplo, no podemos por medio de amenazas intentar obtener el pago de las rentas o el abandono del inmueble, ni menos aún por la fuerza física, puesto que por más que el inmueble sea de nuestra propiedad, proceder de esta forma supone un delito llamado realización arbitraria del propio derecho, que en Chile es una falta que está regulada en el artículo 494 N°20 del Código Penal.

3.3. Pasos para proceder a la demanda

Si luego de haber intentado solucionar el conflicto producido por el no pago de las rentas, o la no restitución del inmueble arrendado, no se ha logrado llegar a buen puerto, deberemos proceder por la vía judicial, lo cual supone reunir algunos requisitos previos:

  1. Contrato de arrendamiento, si es que este consta por escrito.
  2. Certificado de dominio vigente del inmueble.
  3. Lista de testigos, la cual debe tener un mínimo de dos y un máximo de cuatro.
  4. En caso de haberse enviado carta certificada de aviso de previo, también se debe incluir.
  5. Talonario de boletas entregadas al arrendatario, si existen, o en su defecto transferencias si es que el pago se ha hecho de esta forma.
  6. En el caso de existir deudas de servicios básicos, las boletas de estos servicios también se deben acompañar.

 

Se debe hacer presente que todos estos documentos no son requisitos indispensables para poder proceder a demandar, pero de no tenerlos las posibilidades de ganar en el juicio se reducen considerablemente.

 

Ahora respecto a la comparecencia en el juicio, hay que señalar que el artículo 8 N°10 de la ley 18.101 indica que en aquellos contratos de arrendamiento en que la renta es inferior o igual a 4 UTM, las partes podrán comparecer sin necesidad de abogado, pero superando este valor, la comparecencia con abogado habilitado se hace indispensable.

3.4. ¿Cuál es el objeto de la demanda?

Como señalamos anteriormente, lo que se puede demandar en un juicio de arrendamiento es:

  1. La restitución del inmueble arrendado, por expiración del tiempo estipulado de para la duración del arriendo, o por la extinción del derecho del arrendador.
  2. La terminación del contrato de arrendamiento.
  3. Indemnización de perjuicios relacionada al contrato de arriendo.
  4. Todo otro tema que verse sobre las demás cuestiones derivadas de estos contratos.

3.5. Duración de un juicio de arrendamiento

El juicio de arrendamiento fue ideado para ser sumarísimo, es decir, de tramitación muy rápida y concentrada, por lo que, una vez interpuesta la demanda y notificada esta, las partes vendrán a una audiencia que se celebrará dentro de quinto día contado desde la notificación, audiencia en la cual el demandado podrá contestar la demanda, el tribunal intentará que las partes lleguen a una conciliación, y no produciéndose esta se pasará a ofrecer la prueba que cada parte estime conveniente para probar sus alegaciones, luego de esta concentrada audiencia, la causa quedará en estado de ser dictada la sentencia definitiva.

 

Pero a pesar de lo que se ha dicho, el cuánto se puede demorar este tipo de procedimiento, dependerá principalmente de qué tan rápido se logre notificar al demandado, de esta manera si se notifica al demandado una semana después de interpuesta la demanda, este juicio hasta la entrega de la sentencia podría demorar entre dos a tres meses, pero si por el contrario nos retardamos uno o dos meses en que se efectúe la notificación, este plazo se puede extender a los 5 o 6 meses (e incluso más dependiendo de cada caso).

3.6. Etapa posterior a la sentencia

Una vez se ha dictado sentencia, y en el supuesto que esta nos de el favor en nuestra calidad de arrendadores, se tendrá que pasar a una siguiente etapa, la de cumplimiento, en la cual se debe solicitar al tribunal la autorización para que por medio de receptor judicial se inste a salir al arrendatario (si es que este ya no se ha ido por su propia voluntad), y eventualmente también tendremos que solicitar que al receptor se le conceda el auxilio de Carabineros, en los casos en que nuestro antiguo arrendatario se niega a salir por buenas maneras. Este trámite de expulsar de nuestra propiedad al arrendatario pertinaz lleva por nombre lanzamiento, y para este se debe incurrir en una serie de gastos que detallaremos más adelante.

3.7. Costos asociados a los juicios de arrendamiento

Los costos que dicen relación con el juicio de arrendamiento comprenden, la contratación de un abogado, la contratación de un receptor judicial encargado de la notificación de la demanda, y también de tomar la declaración de nuestros testigos, y posteriormente en la etapa de cumplimiento de la sentencia, a la cual denominamos lanzamiento, también habrá que recurrir a un receptor para efectuar este trámite, y también en caso de que se tenga que desalojar por la fuerza al arrendatario, será necesario contratar a un cerrajero para que fuerce las cerraduras del inmueble.

 

El derecho legal de retención en el arrendamiento:

El derecho legal de retención es una institución contemplada por nuestro derecho civil, que otorga al arrendador, la facultad de retener los bienes que su arrendatario tenía en el inmueble, para de esta manera asegurar el pago de las rentas atrasadas, los servicios básicos adeudados o los daños que se pudieron producir durante el uso de la propiedad.

Este derecho también lo detenta el arrendatario respecto al arrendador, y procederá en aquellos casos en que con ocasión del contrato se pueden producir perjuicios al arrendatario, lo que le dará derecho a retener el inmueble arrendado.

4. ¿Qué pasa si tu propiedad está tomada?

Cuando un inmueble que nos pertenece ha sido tomado por terceros que hacen uso de el como si fueran dueños, la única opción ajustada a la ley que tenemos para obtener el desalojo de estos ocupantes, y la restitución del inmueble, consiste en un juicio que posee ciertas similitudes con el juicio de arriendo, pero que en sus fundamentos jurídicos se trata de una cuestión bastante diversa, estamos hablando del juicio de precario.

 

El precario, como institución jurídica se encuentra brevemente tratado en el artículo 2195 inciso segundo del Código Civil que prescribe “Constituye también precario la tenencia de una cosa ajena, sin previo contrato y por ignorancia o mera tolerancia del dueño”. De aquí que podamos concluir que para aquellos casos en que las casas están tomadas, se dan todos los requisitos que señala el artículo, tenencia de cosa ajena, sin contrato, y por ignorancia de su verdadero dueño.

4.1. Diferencia entre juicio de arriendo y juicio de precario

Como dijimos anteriormente estos juicios tienen algunas similitudes, pero al ser estas parciales, pasaremos ahora a hablar de sus diferencias:

Primero, el juicio de arrendamiento es un juicio especial reglamentado en su propia ley, y que ordena un procedimiento sumarísimo y concentrado, caracterizado por el hecho de que en este existe una sola audiencia, en la cual se contestara la demanda, se llamará a conciliación y se rendirá la prueba, quedando de inmediato la causa en estado de dictarse sentencia.

 

En el caso del juicio de precario, este está expresamente reglamentado en el Código de Procedimiento Civil, y es de aquellos juicios denominados sumarios, en el cual existe una audiencia de contestación y conciliación, y luego si es necesario, se abre un término probatorio de 8 días, para luego de terminado este, quedar la causa en estado de fallo.

 

Segundo, en cuanto a los fundamentos jurídicos de estos juicios, en el caso del arrendamiento, la mayoría de las veces este constara por escrito, y las circunstancias propias del arrendamiento estarán en cierta medida claras, a diferencia del juicio de precario, en el cual se tendrán que probar todas las circunstancias que constituyen este, como la inexistencia de un contrato, el dominio sobre el inmueble, etc.

 

Tercero - por lo que ya se ha dicho - aunque en ambos juicios la etapa del cumplimiento es prácticamente idéntica, hay que tener en cuenta que el juicio de precario es más largo y engorroso que un juicio de arrendamiento.

 

Por último, en el juicio de arrendamiento cuando la renta es inferior a 4 UTM, las partes pueden comparecer personalmente sin patrocinio de abogado, en cambio en el juicio de precario siempre deberán comparecer debidamente patrocinadas por abogado habilitado.

4.2. Recomendaciones iniciales respecto a un juicio de precario

Al igual que se dijo respecto al arrendamiento, respecto a las personas que ocupan indebidamente un inmueble que nos pertenece, se debe hacer hincapié en que la fuerza no es el camino para desalojarlos del lugar, si no que siempre, en caso de que no se logre un acuerdo extrajudicial para que se haga abandono del inmueble, debemos recurrir a la justicia para obtener la restitución de este.

 

Hay que tener en consideración igualmente que, en este juicio, la prueba se centrará en acreditar que el demandante es dueño del inmueble tomado, y que quienes lo ocupan, carecen de título alguno para hacer uso de él y que tampoco han sido autorizados por su verdadero dueño para ello.

4.3. El juicio de precario

El juicio de precario es un juicio sumario, que tiene por objeto la restitución de un bien que está siendo ocupado por un tercero que carece de derecho para hacerlo, a su verdadero dueño, quien en la mayoría de las ocasiones ignora la ocupación que se hace de este.

 

Su tramitación siempre deberá ser patrocinada por abogado, y es bastante concentrada constando de una sola audiencia de contestación y conciliación, más un periodo de prueba que dura 8 días, etapa después de la cual, el juicio queda preparado para que dicte sentencia.

4.4. Plazos de un juicio de precario

El cuanto se puede demorar este tipo de procedimiento, dependerá principalmente de qué tan rápido se logre notificar al demandado, de esta manera si se notifica al demandado una semana después de interpuesta la demanda, este juicio hasta la entrega de la sentencia podría demorar entre 6 y 8 meses, pero si por el contrario nos retrasamos en que se efectué la notificación, este plazo se puede extender a un año o incluso más, considerando su etapa de cumplimiento.

4.5. Costos de un juicio de precario

Los costos que dicen relación con el juicio de precario comprenden, la contratación de un abogado, la contratación de un receptor judicial encargado de la notificación de la demanda, y también de tomar la declaración de nuestros testigos, y posteriormente en la etapa de cumplimiento de la sentencia, a la cual denominamos lanzamiento, también habrá que recurrir a un receptor para efectuar este trámite, y también en caso de que se tenga que desalojar por la fuerza a los ocupantes, será necesario contratar a un cerrajero para que fuerce las cerraduras del inmueble.

5. Conclusiones

Para finalizar con el análisis del contrato de arrendamiento y del juicio de precario que hemos expuesto, hay que remarcar que estos temas se encuentran ampliamente regulados en el derecho nacional, y que las prevenciones y recomendaciones que aquí se han formulado, tienen solamente por objeto dar una orientación a los futuros arrendadores y arrendatarios de la regulación y de las consideraciones extra jurídicas que hay que tener al momento de celebrar un contrato de arriendo, o al momento de su ejecución o finalmente en la instancia judicial, para que al momento de presentarse las dificultades que aquí también se han tratado, se tenga claro cuáles son los pasos a seguir para superarlas sin mayores sobresaltos.

 

Si estás teniendo un problema con recuperar tu propiedad arrendada, podemos ayudarte.