QUIEBRA PERSONAL

Revisa todo lo que necesitas saber sobre la ley de quiebra para personas naturales (ley 20.720)


Comienza ahora

Introducción

En los tiempos que corren, y con la facilidad crediticia existente en nuestro país no es poco común que las personas adquieran deudas que sobrepasan con creces sus ingresos, lo que a la larga determina la imposibilidad por parte de estas de cumplir con sus obligaciones. Ante esta situación verse sumido en múltiples deudas, entrando en el registro de DICOM y toda la carga comercial negativa que esto conlleva, parece ser una circunstancia imposible de solucionar, a causa de esto, desde el año 2012, el ordenamiento jurídico chileno incorporó una nueva ley que se creó con el objeto de que las personas que han contraído gran cantidad de deudas, sin poseer la capacidad económica suficiente para responder de las mismas puedan reiniciar su vida económica y con nuevas oportunidades de participación en el mercado laboral y crediticio.

La ley de la que hablamos es la Ley 20.720 denominada de insolvencia y reemprendimiento, nombre cuidadosamente escogido puesto que se intentó sacar de él toda la carga negativa que suponía su antecesora, la Ley de Quiebra, la que por lo demás solo contemplaba procedimientos para persona jurídicas, más no para personas naturales, y he aquí el gran avance que se le atribuye a la ley de insolvencia y reemprendimiento, con sus nuevos procedimientos de renegociación y liquidación de persona deudora, los cuales trataremos más detalladamente en los próximos párrafos.

 

1. ¿Qué es la “quiebra” o liquidación para personas?

1.1. La antigua Ley de Quiebras y la nueva Ley de Insolvencia y Reemprendimiento

1.2. Origen del nombre “Ley de Insolvencia y Reemprendimiento”

1.3. Rol de la superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento

2. ¿Cómo funciona la nueva ley de Insolvencia y Reemprendimiento?

2.1. Diferencias entre renegociación de deudas y liquidación de deudas

2.2. ¿Dónde se tramitan los procedimientos de la ley 20.720?

3. Requisitos de los procesos de insolvencia personal

3.1. Requisitos del procedimiento de renegociación de deudas

3.2. Requisitos del procedimiento de liquidación voluntaria de persona deudora

3.3. ¿Cuántas veces puedo someterme a los procedimientos de la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento?

3.4. Si emito boleta de honorarios ¿Puedo someterme a la liquidación de persona deudora?

3.5. ¿Qué tipo de deudas califican para estos procedimientos?

4. Paso a paso de los procesos de insolvencia personal

4.1. Paso a paso de la renegociación de deudas

4.2. Duración del procedimiento de renegociación de deudas

4.3. ¿Qué ocurre si rechazan mi propuesta de renegociación de deudas?

4.4. Paso a paso del proceso de liquidación voluntaria de persona deudora

4.5. Duración del procedimiento de liquidación voluntaria de persona deudora

5. Consecuencias de los procedimientos de persona deudora de la ley 20.720

5.1. Desventajas del sometimiento a los procedimientos concursales de persona deudora

5.2. Ventajas del sometimiento a los procedimientos concursales de persona deudora

5.3. Consecuencias de los procedimientos concursales de persona deudora, con relación al régimen matrimonial de la persona deudora

5.4. ¿Pueden embargar mi sueldo en el contexto del proceso de liquidación?

6. ¿Puedo eliminar mi DICOM luego del proceso de liquidación voluntaria de persona deudora?

 

1. ¿Qué es la “quiebra” o liquidación para personas?

La mal llamada quiebra para personas, que en la nueva ley es llamada liquidación voluntaria de persona deudora, es un procedimiento de carácter judicial que tiene por objeto que los acreedores de una persona deudora se hagan pago a través de la venta de los bienes de ésta, para que así y luego de satisfechos los acreedores en la medida de lo posible, el deudor quede limpio de todas sus deudas, y de esta manera pueda reintegrarse a la vida económica.

Hay que poner énfasis en que este procedimiento siempre será voluntario, de tal manera que es decisión del deudor que cumple determinados requisitos impuestos por la ley, someterse a este procedimiento debiendo evaluar previamente todos los pros y contras que implica el sometimiento al mismo.

 

1.1. La antigua Ley de Quiebras y la nueva Ley de Insolvencia y Reemprendimiento

Si comparamos la antigua Ley de Quiebras, que tuvo su origen en el año 1929, y fue sometida a distintas modificaciones hasta la dictación y promulgación de la Ley 20.720, con esta última podremos encontrar que ambas regulan una misma área del derecho, el denominado derecho concursal, pero que difieren tremendamente la una de la otra en muchos puntos, como por ejemplo que en la antigua Ley de Quiebra era central la figura del Síndico de Quiebra, y en la ley actual este último no existe, creándose nuevas figuras como el liquidador o el veedor.

Ahora si apuntamos a los cambios más significativos sin duda son dos, el primero es que a través de esta nueva ley tanto en su estructura como en sus efectos y en su nombre, se ha despojado a la insolvencia de la carga negativa que supone ser declarado en quiebra, normalmente consecuencia de una mala administración, del sobre endeudamiento, etc. En cambio, esta nueva ley ha puesto énfasis en quitar ese estigma, ya que en muchas ocasiones las empresas no quiebran necesariamente por una mala administración, si no que por que los impredecibles cambios del mercado suponen que ciertas actividades que parecen un negocio seguro, resulten no ser rentables determinando la desventura de la persona jurídica que ha apostado por invertir en dicha área.

Y por otro lado el otro cambio altamente significativo fue la inclusión de las personas naturales como sujetos de estos procedimientos concursales, enfocados particularmente en darle una segunda oportunidad a personas que han tomado malas decisiones financieras, las cuales lo han llevado a una situación extrema de sobre endeudamiento.

 

1.2. Origen del nombre “Ley de Insolvencia y Reemprendimiento”

El origen del nombre de la Ley 20.720 viene dado principalmente por la necesidad que manifestó en su momento el legislador en cuanto a quitar el estigma negativo de la palabra quiebra, transformando este concepto a uno que predica de lo que trata el derecho concursal, así como al objetivo que este apunta, de esta manera el concepto de insolvencia nos da la idea de una falta de capacidad económica para responder de nuestras obligaciones, pero quitándole la carga negativa de la palabra quiebra, esto puesto que el concepto insolvencia no posee un trasfondo negativo en el sentido de que quien cae en insolvencia no lo hace por una causa que se debe únicamente a su responsabilidad, si no que también a factores externos. En cuanto al concepto reemprendimiento, esté claramente apunta a que esta ley no busca acabar con la vida económica de las empresas y persona deudoras, si no que por el contrario apunta a que después de someterse a uno de estos procedimientos, la ley siempre intentará hacer pervivir al sujeto deudor en la vida financiera, permitiéndole un nuevo inicio en la vida de los negocios.

 

1.3. Rol de la superintendencia de insolvencia y reemprendimiento

La superintendencia de insolvencia y reemprendimiento es una institución autónoma con personalidad jurídica propia, que se relaciona con el poder ejecutivo a través del Ministerio de economía, fomento y turismo, y que cumple las siguientes funciones en los procedimientos concursales:

 

1) Le corresponde la supervigilancia y fiscalización de las actuaciones de los Veedores, Liquidadores, Martilleros Concursales, asesores económicos, administradores del giro y, en general, de toda persona que por ley quede sujeta a la supervigilancia y fiscalización.

2) Interpretar administrativamente las leyes, reglamentos y demás normas que rigen a los fiscalizados, sin perjuicio de las facultades jurisdiccionales que corresponde a los tribunales competentes.

3) Examinar los libros, documentos, y contabilidad relativos a los Procedimientos Concursales o a asesorías económicas de insolvencia.

4) Objetar las Cuentas Finales de Administración.

5) Actuar como interviniente en los procesos criminales respecto de los delitos que cometiere el Veedor, Liquidador y demás entes fiscalizados, interponiendo la querella respectiva ante el Juez de Garantía competente.

6) Poner en conocimiento del tribunal de la causa o de la Junta de Acreedores cualquier infracción o irregularidad que se observe en la conducta de los fiscalizados.

7) Llevar los registros de los Procedimientos Concursales, continuaciones de actividades económicas y asesorías de insolvencia, los que tendrán carácter de públicos.

8) Asesorar al Ministerio de Economía, Fomento y Turismo en materias de su competencia.

9) Llevar las nóminas de Veedores, Liquidadores, árbitros, Martilleros Concursales, administradores de continuación del giro y asesores económicos de insolvencias.

10) Aplicar sanciones por infracciones cuyo monto dependerá si es leve o gravísima y pueden ir de 1 a 1.000 UTM.

 

2. ¿Cómo funciona la nueva ley de insolvencia y reemprendimiento?

La ley 20.720 contempla varios procedimientos, que podríamos clasificar en procedimientos de reorganización de empresa deudora, procedimientos de renegociación y procedimiento liquidación, estos dos últimos que pueden ser tanto de empresa como de persona deudora, y son sobre los cuales nos referiremos con mayor detalle.

Esta ley, en el caso de las personas deudoras siempre iniciará a solicitud del deudor ya sea que lo tenga que hacer ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento o ante tribunales de justicia, de ahí en más el grueso de las actuaciones en este procedimiento serán de cargo de la superintendencia y del liquidador concursal que sea nombrado al efecto por esta última.

 

2.1. Diferencias entre renegociación de deudas y liquidación de deudas

Como hemos dicho con anterioridad la renegociación y la liquidación son dos procedimientos distintos, que difieren entre sí en lo siguiente:

  1. El procedimiento renegociación se lleva a cabo ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, mientras que el procedimiento de liquidación se lleva a cabo ante un Tribunal de competencia Civil, por lo que necesita patrocinio de abogado.
  2. Apuntan a objetivos distintos, así el procedimiento de renegociación apunta a lograr acuerdos entre el deudor y sus acreedores para poder efectuar el pago de sus deudas, mientras que el proceso de liquidación supone que el deudor pondrá a disposición voluntariamente sus bienes, los cuales serán rematados para hacer pago con las resultas de dicho remate a sus acreedores, en la proporción que corresponda.
  3. Difieren sustancialmente en sus requisitos como se explicará más adelante.
  4. Tienen efectos distintos, así en el caso de la renegociación si es que el acuerdo propuesto es aprobado por los acreedores sus obligaciones emanadas de los créditos que forman parte de dicho acuerdo, se entenderán extinguidas, novadas o repactadas, de acuerdo con los términos del Acuerdo de Renegociación, mientras que en el caso del procedimiento de liquidación, Una vez que se encuentre firme o ejecutoriada la resolución que declara el término del Procedimiento Concursal de Liquidación, se entenderán extinguidos por el solo ministerio de la ley y para todos los efectos legales los saldos insolutos de las obligaciones contraídas por el deudor, con anterioridad al inicio del Procedimiento Concursal de Liquidación.

 

2.2. ¿Dónde se tramitan los procedimientos de la ley 20.720?

Dependiendo del tipo de procedimiento estos se podrán tramitar ante la Superintendencia de insolvencia y reemprendimiento o ante tribunales ordinarios de justicia de competencia civil, que tengan jurisdicción sobre el territorio en que tiene su domicilio el sujeto que somete al procedimiento, así para el caso de los procedimientos de renegociación y reorganización el organismo competente para conocer de estos será la Superintendencia, mientras que en el caso de los procedimientos liquidación serán competentes los tribunales civiles con jurisdicción en el domicilio del deudor.

 

3. Requisitos de los procesos de insolvencia personal

A continuación, expondremos los requisitos que se deben cumplir para someterse a los distintos procedimientos que consagra la ley 20.720.

 

3.1. Requisitos del procedimiento de renegociación de deudas

a) Tener 2 o más obligaciones (deudas) vencidas:

  1. Por más de 90 días corridos,
  2. Actualmente exigibles,
  3. Que provengan de obligaciones distintas, y
  4. Que sumen en total más de 80 Unidades de Fomento.

 

b) No debe haber sido notificada de una demanda de liquidación forzosa o de cualquier otro juicio ejecutivo iniciado en su contra, que no sea de origen laboral.

 

3.2. Requisitos del procedimiento de liquidación voluntaria de persona deudora

La Persona Deudora deberá presentar una solicitud de liquidación voluntaria ante el tribunal competente. Esta solicitud deberá acompañarse de los siguientes antecedentes:

a) Lista de sus bienes, lugar en que se encuentren y los gravámenes que les afecten.

b) Lista de los bienes legalmente excluidos de la Liquidación (bienes inembargables).

c) Enumeración de sus juicios pendientes con efectos patrimoniales.

d) Estado de deudas, con nombre, domicilio y datos de contacto de los acreedores, así como de la naturaleza de sus créditos.

 

3.3. ¿Cuántas veces puedo someterme a los procedimientos de la Ley de insolvencia y reemprendimiento?

La ley no ha limitado las veces que una persona o empresa puede someterse a estos procedimientos, solo basta para esto que quien desea someterse a cualquiera de los procedimientos cumpla con los requisitos que ha dispuesto la ley al efecto, pero con el límite que sólo puede someterse a alguno de los procedimientos de esta ley, una vez cada 5 años contados desde el término del procedimiento anterior.

 

3.4. Si emito boleta de honorarios ¿puedo someterme a la liquidación de persona deudora?

De acuerdo a lo dispuesto por el artículo 2 N°13 de la ley 20.720, aquellas personas que emiten boletas de honorarios no pueden optar a la liquidación personal, ya que para efectos de esta ley son considerados en la categoría de empresa deudora, por lo cual solo pueden optar a los procedimientos disponibles para empresas, es decir, liquidación voluntaria o forzosa de empresa deudora, reorganización de empresa deudora y renegociación de empresa deudora.

 

3.5. ¿Qué tipo de deudas califican para estos procedimientos?

Las deudas que se pueden someter a este procedimiento no contemplan una limitación, es decir, prácticamente cualquier tipo de deuda califica para entrar a este procedimiento, ya que si bien la lista de acreedores le deberá hacer la persona deudora, los acreedores son quienes verificarán sus créditos, pero a pesar de esto, se debe hacer presente que respecto a deudas que emanan de leyes especiales, la aplicación del procedimiento de insolvencia es discutido jurisprudencialmente, como lo que ocurre con las deudas que emanan del Crédito con Aval del Estado, cuyo sometimiento a los procedimientos de la ley 20.720 ha sido rechazado en reiteradas ocasiones por la Corte Suprema.

 

4. Paso a paso de los procesos de insolvencia personal

A continuación, pasaremos a exponer de manera breve, cuál es el paso a paso de los procedimientos que la ley 20.720 ha contemplado para la persona deudora, es decir el procedimiento de renegociación de deudas y el procedimiento de liquidación voluntaria.

 

4.1. Paso a paso de la renegociación de deudas

  1. Presentación de la solicitud, junto con las declaraciones juradas y propuesta de renegociación, por parte de la persona deudora, ante la Superintendencia de insolvencia y Reemprendimiento.
  2. Audiencia de determinación del pasivo, que se celebra con los acreedores y el deudor, en la superintendencia que cumple un rol de facilitador.
  3. Audiencia de renegociación o de ejecución según corresponda, audiencia que en el primer caso tiene por finalidad aprobar acuerdos que permitan renegociar las obligaciones del deudor, y en el segundo caso tendrá por finalidad aprobar un acuerdo que permita la realización eficiente y expedita de los bienes del Deudor. Cabe destacar que con esta audiencia termina el procedimiento de renegociación de persona deudora.

 

4.2. Duración del procedimiento de renegociación de deudas

El procedimiento de renegociación de persona deudora tiene una duración estimada de 105 días hábiles.

 

4.3. ¿Qué ocurre si rechazan mi propuesta de renegociación de deudas?

Si usted no logra acuerdo en cuanto a su pasivo o respecto a la renegociación, la Superintendencia dictará una resolución en la que se citará a una Audiencia de Ejecución, en la que la Superintendencia presentará una propuesta de venta de todos sus bienes, la que se someterá a la votación de los acreedores y la Persona Deudora, en otras palabras el procedimiento se transformara en una especie de liquidación.

 

4.4. Paso a paso del proceso de liquidación voluntaria de persona deudora

  1. Presentación de la solicitud de liquidación al tribunal civil del domicilio de la persona deudora.
  2. El tribunal examinará si la solicitud cumple con los requisitos, y si los cumple dictará una resolución de liquidación, en la cual nombrará a un liquidador concursal, que tendrá por tarea realizar el activo del Deudor y propender al pago de los créditos de sus acreedores, de acuerdo a lo establecido en la Ley 20.720, además esta resolución debe ser publicada en el boletín concursal
  3. Se citará a los acreedores del deudor a la junta constitutiva de acreedores para el trigésimo segundo día contados desde la publicación de la resolución de liquidación en el boletín concursal, junta en la que se tratarán las materias que señala el artículo 196 de la Ley 20.720.
  4. Existe una etapa de verificación de créditos en la cual los acreedores del solicitante de liquidación ofrecerán prueba suficiente que acredite su calidad de acreedores de la persona deudora.
  5. se procederá a la venta de los bienes del deudor, en la forma acordada por los acreedores, con lo que se les pagará en el caso de que hayan verificado oportunamente sus créditos.
  6. el liquidador presentará cuenta final de administración de sus actuaciones y el tribunal dictará la resolución de término del procedimiento, con la cual se extinguen los saldos de las deudas que quedaron sin pagar.

 

4.5. Duración del procedimiento de liquidación voluntaria de persona deudora

El procedimiento de liquidación de persona deudora debería durar unos 8 meses, pero dependiendo del Tribunal, el liquidador y la cantidad y tipo de acreedores que tengamos, este plazo podría ser un poco menor o un poco mayor, extendiéndose a veces hasta un año y medio.

 

5. Consecuencias de los procedimientos de persona deudora de la ley 20.720

Es importante tener claro cuales son las consecuencias de someterse a alguno de los procedimientos de liquidación de persona deudora, tanto los que se producen durante el procedimiento y que tienen un carácter temporal, así como aquellos que son de tipo permanente en el proceso y que tienen consecuencias posteriores, y también las consecuencias de la terminación de este procedimiento.

 

5.1. Desventajas del sometimiento a los procedimientos concursales de persona deudora

La principal desventaja, o si se quiere el mayor costo que ha de asumir quien se somete a esta clase de procedimiento, es que perderá la libre administración de sus bienes y que lo más probable es que pierda de manera definitiva estos, ya que la única forma en que un deudor puede en parte pagar a sus deudores en alguna proporción, es a través de la venta de sus bienes (embargables), y posteriormente el reparto de los fondos conseguidos entre los acreedores.

Otras de las posibles desventajas es que hay ciertas deudas que no entran a este tipo de procedimiento, como por ejemplo la deuda del Crédito con Aval del Estado, entonces quien se somete a un procedimiento de la Ley 20.720, puede quedar libre de todas sus deudas, pero si dentro de estas se encuentra la deuda del CAE está sobrevivirá al proceso de liquidación o renegociación.

 

5.2. Ventajas del sometimiento a los procedimientos concursales de persona deudora

La primera ventaja que debemos hacer presente es que estos procedimientos son totalmente gratuitos, con la salvedad de que teniendo en cuenta que el procedimiento de liquidación voluntaria se tramita ante tribunales ordinarios de justicia, será necesario encontrarse patrocinado por un abogado.

Otra ventaja es que, al señalar la persona deudora a todos sus acreedores, y al verificar estos sus créditos, todos los juicios que estén en tramitación, así como aquellos posibles juicios en el futuro, se concentran en un solo procedimiento, liberando al deudor de la constante presión de sus acreedores, así como también del temor del inminente embargo.

También tenemos que destacar entre sus notables ventajas, el hecho de que estos procedimientos, de terminar correctamente pueden significar la limpieza del historial crediticio de la persona deudora, lo que significa un borrón y cuenta nueva en su vida financiera, permitiéndole dejar atrás errores del pasado y rehacer su vida.

 

5.3. Consecuencias de los procedimientos concursales de persona deudora, con relación al régimen matrimonial de la persona deudora

  1. Sociedad conyugal: Cuando el deudor esté casado en sociedad conyugal, para saber las consecuencias que el proceso puede tener respecto a esta, hay que distinguir:
  2. Marido: cuando éste es declarado en liquidación de bienes, podrán ser incautados tanto los bienes sociales como sus bienes propios.
  3. Mujer: quedarán comprendidos en el procedimiento sólo aquellos bienes que administre de conformidad a los artículos 150, 166 y 167 del Código Civil.
  4. Separación de bienes: En este caso la liquidación sólo afectará a los bienes propios de cada cónyuge, puesto que los patrimonios de estos nunca se llegaron a mezclar.
  5. Participación en los gananciales: No produciéndose una mezcla del patrimonio de los cónyuges, la liquidación solo afectará al patrimonio del cónyuge que está sometido al procedimiento.

 

5.4. ¿Pueden embargar mi sueldo en el contexto del proceso de liquidación?

Aquí debemos decir que, no habiendo normativa especial al efecto, se debe aplicar el criterio usado respecto a los bienes inembargables, de acuerdo a lo dispuesto por el artículo 445 del Código de Procedimiento Civil, es decir, solo se podrá embargar el 50% del sueldo cuando la deuda que se intenta cobrar provenga de una obligación alimenticia. No obstante, se debe hacer la prevención de que sólo podrá embargarse la remuneración de la Persona Deudora hasta por 3 meses después de dictada la Resolución de Liquidación de los Bienes de la Persona Deudora.

 

6. ¿Puedo eliminar mi DICOM luego del proceso de liquidación voluntaria de persona deudora?

Una vez que hemos tramitado nuestro procedimiento de liquidación voluntario de persona deudora, y habiéndose satisfecho los créditos de todos nuestros acreedores, dictándole al efecto la resolución de término del procedimiento concursal de liquidación, podremos solicitar en las oficinas de DICOM, que nuestro registro sea eliminado, de acuerdo con las disposiciones de la Ley N° 19.628 sobre Protección de la Vida Privada.