MisAbogados.com December 30, 2015 Consultoria General

Centros de estudiantes universitarios: necesidad de que tengan personalidad jurídica

centros-de-estudiantes-universitarios

Por: Sergio Luis Arenas Benavides / Ver perfil

Un reciente fallo del Tribunal Calificador de Elecciones anuló la elección de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, por no haberse cumplido con los estatutos que ella misma se dio. Pero eso es sólo una excusa para lo que verdaderamente quiero tratar.

Una de las cosas que me sorprende es que, pese a ser una institución centenaria y que tiene gran incidencia en la vida pública, no tiene personalidad jurídica, por diversas razones, lo cual ha representado problemas con ciertas actividades, como la mantención de un Preuniversitario y un Centro de Estudios, que sí tienen personalidad jurídica.

En este artículo, quiero señalar la necesidad de que los centros de alumnos de la educación superior se constituyan como personas jurídicas sin fines de lucro (asociaciones, corporaciones o fundaciones), tanto por razones de seguridad ante sus representados los estudiantes de la U. de Chile (o de la institución que corresponda), como por los beneficios que podría recibir al tener ese estatus jurídico. Esto también va para los centros de estudiantes que conforman la misma, de los cuales sólo algunos tienen personalidad legal.

Previo: personalidad jurídica sin fines de lucro

Esto se regula en el Título XXXIII del Libro I del Código Civil (en adelante CC) y para el caso de organizaciones comunitarias, como lo debe ser la Federación por su fin de apoyo a la comunidad universitaria, por la Ley 19.418 de Juntas de Vecinos y Organizaciones Comunitarias (en adelante LJV). Las hay de dos tipos: corporaciones y fundaciones. Especialmente importante es la reforma de la ley 20.500, que clarifica y facilita la constitución de estas instituciones.

Las personas jurídicas se deben conformar por una Asamblea Constitutiva, de la cual debe elaborarse un extracto escrito, mediante escritura pública (ante notario), o escritura privada firmada ante oficial del Registro Civil o funcionario municipal autorizado, en que consten los estatutos de la asociación a conformar (art. 548 y siguientes CC, y 7 a 9 LJV). Luego, debe depositarse el extracto en la secretaría del municipio correspondiente al domicilio de conformación de la persona jurídica. Si no hay objeciones, el secretario municipal enviará los antecedentes al Registro Civil para que la incorpore al registro establecido en la ley. Una vez hecho esto, la asociación, corporación o fundación empezará a gozar de personalidad jurídica.

En cuanto al funcionamiento de la persona jurídica sin fines de lucro, el Código Civil señala que debe tener un directorio de al menos tres miembros, quienes deben desempeñar su cargo gratuitamente, pero pudiendo reembolsársele los gastos en que incurran por su desempeño, y cuyo nivel de responsabilidad es el de culpa leve (arts. 551, 551-1 y 551-2; tbn. art. 19 y ss. LJV). Asimismo, debe celebrar una asamblea de socios al menos una vez al año, y extraordinariamente cuando la asociación lo necesite (art. 550 CC). La fiscalización de las personas jurídicas la efectúa el Ministerio de Justicia, pudiendo requerir de ella antecedentes necesarios.

Necesidad y beneficio de que la FECH (y sus Centros de Estudiantes) tengan personalidad jurídica.

Gracias a las reformas de la ley 20.500, hoy es más sencillo conformar una personalidad jurídica, a diferencia de lo que existía con el DFL 110 de 1979. Con ello, hay menos excusa para que un centro de estudiantes no pueda aspirar a tener la personaería necesaria para obrar legalmente. La necesidad de persona jurídica para la FECH o los Centros de Estudiantes dice relación con la seguridad de los asociados a ella, sean éstos personas naturales o jurídicas, de que su obrar será conforme a derecho para no perjudicar a los asociados.

En primer lugar, en lo patrimonial, el art. 549 CC señala que el patrimonio de una corporación (bienes, derechos y deudas) no pertenece a los miembros de ella, sino que es uno con la persona jurídica. Así, ninguno de sus integrantes ni dirigentes podría apropiarse de los bienes de ella de manera fraudulenta, sino que sólo podrán adquirir o entregarle bienes en conformidad a las normas legales. Lo mismo para las deudas, no se va a cargar a uno o varios asociados con la obligación de pagar, a menos que en el estatuto se consigne la solidaridad de los miembros para con la corporación. Por otro lado, para garantizar la probidad de la institución los arts. 557-1 CC y 32 LJV señala que toda persona jurídica sin fines de lucro debe llevar contabilidad de sus ingresos y gastos, y presentar una memoria y balance aprobados por la asamblea, los que deberán ser elaborados por auditores externos si el patrimonio de la corporación supera cierto rango definido por el Ministerio de Justicia.

Por otro lado, respecto de la organización interna, los arts. 550 inc 1º CC y 16 LJV señala como órgano principal la asamblea de socios, cuya decisión mayoritaria de sus miembros conforma la voluntad de la persona jurídica, la que debe quedar registrada en un libro de actas (arts. 557-3 CC). Ya hablamos de la directiva antes, así que no reiteraremos lo ya dicho. Asimismo, el art. 553 CC y 15 LJV consagran la potestad interna de la corporación sobre sus asociados, estableciendo la necesidad de un tribunal de honor o comisión de ética para resolver el asunto. De este modo, la corporación podrá ordenarse competentemente para manejar sus asuntos y adquirir legitimidad frente a sus socios.

En cuanto a lo económico, el art. 557-2 CC autoriza a las corporaciones a realizar actividades económicas que se relacionen con los fines propios, siempre que las ganancias de esos negocios vayan sólo a sufragar los gastos propios de la organización o a incrementar el patrimonio de la corporación. Por otro lado, el art. 556 CC y 26 LJV señalan cómo se conforma el patrimonio activo de estas personas.

En cuanto a los beneficios, uno de los creados con la ley 20.500 es el del Fondo de Asociaciones de Interés Público. Como señala esta ley, son de interés público las asociaciones que se dediquen a la “promoción del interés general, en materia de derechos ciudadanos, asistencia social, educación, salud, medio ambiente, o cualquiera otra de bien común” (art. 15 L. 20.500), y la FECH, como organización líder del movimiento estudiantil, puede representar fielmente ese concepto, promoviendo el interés de los estudiantes y sus familias en el acceso y calidad de la educación. Así, si se constituyeran como corporación, podrían acceder a esos fondos, presentando proyectos relacionados con la defensa de estudiantes, estudios y proyectos sobre la educación, entre otros (véase tb. art. 27 LJV). Estos fondos son asignados por Consejos Regionales o el Consejo Nacional del Fondo, dependiendo si la aplicación de los proyectos es a nivel nacional o local (arts. 26 y 27 L. 20.500).

De este modo, a la FECH y a los Centros de Estudiantes universitarios les conviene de sobremanera constituirse en persona jurídica para optar a los beneficios económicos brindados por la ley 20.500 y los que establecen algunas leyes especiales.

Conclusión

Es necesario que la FECH, y muchos de los Centros de Estudiantes universitarios abandonen el estado actual de incertidumbre jurídica en que se encuentran, regularizando su situación, por el bien de la propia institución y por la seguridad de quienes son sus socios.

Palabras clave: Consultoria General

¿Necesitas ayuda legal?

Cuéntanos lo que necesitas y un abogado te recomendará lo mejor para ti.

Comienza aquí

Toda empresa corre riesgos legales

Conoce la forma más eficiente de minimizar los riesgos que esto conlleva.

Protege tu PYME