¿Me puedo contratar en mi empresa?

En la presente respuesta podrás ver como funciona el tema de los sueldo para los socios de una empresa y como se pueden - o no - contratar.

Es importante hacer una breve aclaración sobre el tema del sueldo de los socios. Antes que todo hay que hacer una distinción entre sueldo patronal, versus el ser considerado un trabajador o empleado de la sociedad. En las Sociedades por Acciones (SpA) y en las Sociedades Anónimas (S.A.) sí se puede contratar a los socios sin mayores problemas, pero es importante hacer la distinción que mencioné en las primeras líneas del párrafo: una cosa es que se contrate al socio para efectos del sueldo patronal (con el sólo fin de obtener beneficios tributarios), y otra cosa distinta es que se quiera contratar a ese socio en calidad de trabajador o empleado de la empresa, accediendo a los beneficios de la AFC, a los años de servicios, y en general, a todos los beneficios que una relación laboral implica. En consecuencia, la Dirección del Trabajo y el Servicio de Impuestos Internos señalan que hay que atender a dos factores para saber si el socio puede contratarse como trabajador propiamente tal (con todos los beneficios laborales), o si por el contrario, solamente va a tener derecho a percibir un sueldo patronal (y así poder considerar el sueldo como un gasto necesario de la empresa):

(1) Primer factor: ver si el socio es representante de la empresa; 

(2) Segundo factor: ver si el socio tiene participación mayoritaria o del 50% en las acciones de la sociedad. 

En consecuencia, si el socio es representante de la sociedad y copulativamente tiene participación mayoritaria o del 50%, el sueldo que la sociedad pague sólo va a ser para efectos tributarios, específicamente para considerar dicho sueldo como un gasto necesario para producir la renta. En cambio, si el socio no tiene calidad de representante legal de la empresa, o bien, no tiene la participación mayoritaria en las acciones de ésta, éste puede ser considerado un trabajador propiamente tal y puede acceder a todos los beneficios de un trabajador dependiente. 

En síntesis, si falta alguno de estos dos requisitos copulativos, el socio puede ser considerado como un trabajador de la empresa, lo que no ocurre en este caso. En este caso en particular sólo puedes recibir un salario para efectos de rebajarlo como gasto necesario para producir la renta, es decir, sólo podemos acceder al beneficio tributario, pero no a los beneficios laborales. Por último, para que se pueda acceder a este beneficio del sueldo patronal o sueldo empresarial, y para que el Servicio de Impuestos Internos no lo rechace como gasto a fin de año, es necesario que se cumplan ciertos requisitos, a saber: (a) que el socio (tú) trabaje efectivamente en la empresa y mantenga una actividad demostrable y periódica; (b) que esté afecto a cotizaciones previsionales (AFP, Fonasa o Isapre) como independiente; (c) que la remuneración del socio esté afecta al Impuesto de Segunda Categoría y (d) que el socio no esté jubilado. Ahora, sobre el monto límite del sueldo patronal en este caso, en las SpA, a diferencia de otros tipos de sociedades, dicho sueldo no tiene un monto límite, pero debe ajustarse a un criterio de proporcionalidad con el nivel de facturación de la empresa (coherente con el tamaño de la empresa) y con las labores efectivamente ejercidas por el accionista mayoritario (tú). 

Por último, ¿cómo se concreta este beneficio? El mismo debe verse reflejado en un contrato, en el cual se individualiza a la empresa, se describen las funciones que se cumplen, se fija el pago y su periodicidad. Finalmente debe ser firmado por el dueño de la empresa en su calidad de representante y de persona natural.

Pero volviendo a la pregunta original, en principio no hay problema, se puede fijar un sueldo, y no es necesario modificar los estatutos ni citar a una junta de accionistas para ello.

En complemento con lo anterior:

Diferencia entre una verdadera relación laboral y la ficción legal del sueldo empresarial:

En este caso en particular, al ser tú el dueño del 100% de las acciones y al tener además, la representación legal de la sociedad, no podemos hablar de una verdadera relación de subordinación y dependencia entre tú como accionista y la sociedad, por lo mismo, el Servicio de Impuestos Internos ha señalado que no es necesario tener un contrato de trabajo para hacer uso del sueldo empresarial, sin embargo, es mejor confeccionar uno de todas maneras para efectos de prueba y para poder presentarlo a diferentes instituciones.

Lo anterior tiene distintas consecuencias, tales como que no se puede incluir como sueldo empresarial el pago de conceptos que estén relacionados con la existencia real de un vínculo de subordinación y dependencia, como por ejemplo las asignaciones de colación y movilización y los aguinaldos. Asimismo, tú no podrías ser considerado como trabajador dependiente, por lo que debes ser excluido de la planilla mensual de cotizaciones, debiendo realizarse el pago de las cotizaciones asociadas al sueldo empresarial en una planilla de cotizante independiente, y las bonos o gratificaciones que llegue a recibir serán de parte del sueldo empresarial. Asimismo, el monto que se asocia al sueldo empresarial no puede rebajarse de la utilidad de la empresa para calcular la utilidad que va a estar afecta al pago de la gratificación de los trabajadores.

En el caso que se pueda dar efectivamente el vínculo de subordinación y dependencia, en el evento que el socio no tenga la participación mayoritaria en la sociedad, o bien, no tenga facultades de representación en la misma, en ese caso la relación laboral necesariamente debe materializarse en un contrato de trabajo y las cotizaciones previsionales deben realizarse como trabajador de carácter dependiente con todos los beneficios que el trabajador dependiente tiene.

Ahora bien, para que tú puedas acceder al beneficio de sueldo patronal o sueldo empresarial, y para que el Servicio de Impuestos Internos no lo rechace como gasto a fin de año, es necesario que se cumplan ciertos requisitos, a saber: (a) que el socio trabaje efectivamente en la empresa y mantengas una actividad demostrable y periódica; (b) que esté afecto a las cotizaciones previsionales (AFP, Fonasa o Isapre) como independiente;  (c) que la remuneración esté afecta al Impuesto de Segunda Categoría Y (d) que el socio no esté jubilado.

Sobre el monto límite del sueldo patronal: en las Sociedades por Acciones, a diferencia de otros tipos de sociedades, el sueldo patronal no tiene un monto límite, pero debe estar en un criterio de proporcionalidad con el nivel de facturación de la empresa (es decir, coherente con el tamaño de la empresa) y con las labores efectivamente ejercidas por el accionista mayoritario. Dicho en otras palabras, la remuneración debe ser "razonablemente proporcionada a la importancia de la empresa, a las rentas declaradas, a los servicios prestados y a la rentabilidad del capital", por eso la dejé en blanco para que por favor me ayudes a completarlo.